martes, 26 de mayo de 2015

Tres nuevas declaraciones de amor

Pensando en las mujeres que desean llevar en la muñeca creaciones relojeras que combinen la elegancia atemporal con la sofisticación técnica, Zenith ha creado la línea Star, formada por relojes cuya belleza solo se puede comparar con el saber hacer secular de la Manufactura. Este año se suman a la línea tres nuevos modelos Star 33 mm tan originales como seductores.


Georges Favre-Jacot, el visionario fundador de Zenith, jamás dejó de expresar en sus relojes su amor por la mujer. Es por eso que, desde hace 150 años, los modelos de damas, al igual que los destinados a los caballeros, se inspiran en los valores de la marca: el placer, la audacia y la autenticidad. Desde los relojes de bolsillo de las primeras décadas hasta los actuales relojes de pulsera con complicaciones, pasando por los relojes colgantes tipo joya, el reloj femenino es, para Zenith, una historia de amor que perdura y se renueva una y otra vez con nuevas “declaraciones”.
Al igual que los modelos de 2014, las tres nuevas versiones del Star 33 mm (una para el día, una para la noche y una para las veladas de gala) desprenden el encanto de los relojes que saben combinar el poder de seducción con la excelencia relojera. Aunque su caja tiene una forma clásica, este año el diseño de los Star 33 mm sorprende por su creatividad y su impresionante sobriedad.
          El primer modelo ofrece una interpretación relojera del origami, el arte de la papiroflexia japonesa, que da su nombre al reloj. La esfera, concebida en tres dimensiones, es como una hoja de papel plegada y luego desplegada, y produce el efecto de este delicado arte japonés. El diseño está descentrado a las 9 horas para generar una sorpresa visual. En concreto, el segundero pequeño se convierte en el auténtico centro de atención, aunque de manera discreta. Cuatro diamantes talla brillante utilizados como índices señalan el paso de las horas con una frescura que fascina.
El segundo modelo despliega en la muñeca un toque primaveral gracias a su peculiar esfera, en la que el fondo de nácar blanco se ha recubierto con varias capas de colores que parecen impresas y permiten obtener distintos matices de rojo y un efecto sombreado. A continuación, se ha aplicado una estructura silueteada para crear la forma de los pétalos y el efecto rodiado. El cabujón de la corona de remontuar es un recordatorio discreto del color predominante de la esfera.



El tercer reloj cuenta con una caja, una esfera y una hebilla de ardillón engastados a mano con diamantes talla brillante que suman un peso total de 0,54 quilates. La esfera consiste en una placa de oro de 18 quilates en cuya creación han participado tres maestros artesanos: el grabador que ha diseñado a mano la flor, el esmaltador que ha cubierto delicadamente los pétalos con un esmalte azul translúcido, y el engastador que ha decorado el contorno con diamantes. Al igual que en los otros modelos, esta flor se caracteriza porque en su “centro descentrado” se encuentra el segundero pequeño, a las 9 horas. Simplemente espectacular.

Estos tres modelos de dos agujas y desprovistos de complicaciones albergan, sin embargo, un Elite 681, el movimiento de Manufactura ultraplano de cuerda automática. Este movimiento late a una frecuencia de 28.800 alt./h (4 Hz), es resistente al agua hasta 30 metros, ofrece una reserva de marcha mínima de 50 horas y su masa oscilante está decorada con el motivo “Côtes de Genève”, patrimonio de los movimientos de gama alta. Además, puede admirarse a través del fondo transparente de cristal de zafiro. La altura del conjunto es inferior a un centímetro.
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lunes, 25 de mayo de 2015

Relojeros de España.


Con esta entrada quiero presentaros a esos Maestros Relojeros anónimos que hacen grande nuestra profesión.
Todos aquellos que os querías dar a conocer, tenéis este Blog para hacerlo.
Espero vuestros e-mails.
El relojero Fernando Torres se consolida como experto en reparación de relojería vintage y de coleccionismo
 
En el taller del maestro relojero Fernando Torres en la calle Velázquez se pueden encontrar algunos de los relojes más delicados y exclusivos del país. No en vano, Fernando es uno de los mejores relojeros de España en alta relojería, y su merecida fama atrae a muchos entusiastas y coleccionistas de relojes vintage, que no dudan en poner en sus experimentadas manos las piezas más delicadas de su colección. Esta confianza de sus clientes, fruto del buen hacer, la dilatada experiencia y el pulcro trabajo de Fernando le ha consolidado como uno de los mayores expertos en reparación de relojería vintage y de coleccionismo del país.
“La relojería es un oficio muy bonito, muy didáctico, hacer cosas y verlo hecho, andando y funcionando es muy gratificante.” asegura Fernando sentado en su taller, rodeado de agujas, esferas y coronas, entre relojes que encierran mucha historia. “Hay que ser muy metódico y pulcro. Cuando trabajas con relojes vintage entra en juego la restauración, se restauran agujas, esferas, que es la base del reloj. Eso es lo que dice de un reloj. Además, es muy importante la seriedad, ya que te traen relojes de sus padres, herencias, para que se restauren. Es ya un tema muy sentimental y si te comprometes a entregar un reloj en un plazo, hay que hacerlo”. Un compromiso fomentado en sus años de trabajo, un bagaje que ha ampliado en los últimos años consiguiendo titulaciones de Breitling y Hublot, complementando su experiencia en otras reconocidas marcas como Rolex, Patek Philippe, Audemars Piguet y Omega.
La pasión de Fernando por el mundo de la relojería se remonta a su infancia, cuando con trece años comienza a trabajar en un almacén de fornituras de relojería, dónde se forma a nivel de calibres y adquiere experiencia en relojería gruesa y mecánica de época. Este trabajo le lleva a incorporarse a la casa Seiko y, posteriormente, a los talleres de la prestigiosa casa Rolex, uno de los mejores servicios oficiales dentro de la relojería de élite, donde amplía aún más sus conocimientos en los diferentes movimientos mecánicos y cronos.
Tras treinta años de duro trabajo, Fernando decide arriesgar y poner en marcha su propio taller en el Mercado de La Paz, con el que busca dar un trato más personalizado a profesionales, clientes y coleccionistas. Aun habiendo comenzado durante los peores años de la crisis, Fernando hace un balance muy positivo de su aventura. “El éxito es que te guste y le pongas interés” asegura. Tanto es así, que tras una larga temporada decide abrir un taller especializado en restauración de relojes actuales y de época en la calle Velázquez, en pleno corazón del barrio de Salamanca. ¿Su próximo reto? “Mi reto es el trabajo. Aquí no hay más que la constancia y la seriedad y que el trabajo se acabe y se entregue”. Una filosofía que le ha consolidado como uno de los mejores relojeros de España en reparación de piezas vintage y de coleccionismo.
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